No le tengo miedo a los demonios.
Puedo mantenerme firme contra uno.
Y eso me convierte en su próximo objetivo.
Dagon me enjaula como a un animal. Me trata peor que a una prisionera.
Pero su mirada cuenta una historia diferente.
Una que ruego escuchar.
No quiero ser vÃctima de sus crueldades.
Lucho contra él todo lo que puedo.
Pero cada dÃa lo anhelo aún más.
El demonio ya me ha robado...
Y ahora, va tras mi corazón.
0 Comentarios