Están muertos.
Los vi morir.
Esa es la única razón por la que estamos aquí, en este pueblo sin nombre, viviendo en esta vieja y espeluznante casa, cuyas sombras prometen algo más que oscuridad.
Lo único peor que la casa es el bosque detrás de ella.
Donde los susurros del viento te conducen a un silencio ensordecedor.
Algo acecha aquí, anida aquí, merodea aquí. Se alimenta de nosotros.
Nuestro caos, nuestra ira, nuestro deseo.
El deseo que no debería sentir por mi hermanastro, Dominic, pero que no puedo ignorar.
La oscura depravación y el doloroso placer que compartimos juntos.
Está aquí por mí. Me quiere a mí, mis secretos y mi miedo.
Hará lo que sea y matará a quien sea para llegar a mí. Tengo que detenerlo.
Tengo que proteger a la gente que quiero.
No me detendré ante nada para acabar con la locura, aunque me mate.

0 Comentarios